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El PSC recupera en Tarragona los barrios marítimos, el nuevo Eixample Sud y Llevant

Los socialistas aumentan su dominio en Sant Salvador y en Sant Pere i Sant Pau, mientras que ERC pierde apoyo en todos los distritos de la ciudad

Mapa dels resultats per districtes electorals a Tarragona.

El PSC recupera en Tarragona los barrios marítimos, el nuevo Eixample Sud y LlevantDiari Més

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El PSC de Tarragona vuelve a sacar músculo después de cuatro años en la oposición. El dominio de ERC en el centro de Tarragona y Llevant permitió a los republicanos llegar a la alcaldía por primera vez en el 2019, pero los resultados de las elecciones municipales de este año evitarán la continuidad de Pau Ricomà al frente del gobierno.

La bajada de ERC en todos los distritos, más acentuada en unos que en otros, y la recuperación del PSC como fuerza más votada en los barrios marítimos, el Eixample Sud y Llevant permitirán a Rubén Viñuales (PSC) hacerse con la vara de alcalde. Además, la diferencia de consejeros entre socialistas y republicanos (9 y 6, respectivamente) también se entiende por el aumento exponencial del número de votos del PSC en Sant Salvador y en Sant Pere i Sant Pau y por la baja participación.

Con respecto a Sant Salvador, el partido encabezado por Viñuales ha crecido casi ocho puntos obteniendo el 34,35% de los votos, mientras que en Sant Pere i Sant Pau ha pasado de dominar con el 25,47% a hacerlo con el 32,13%. Otra explicación de la victoria del PSC es la confianza depositada por los vecinos de las urbanizaciones de Llevant, ya que un 20,89% de los boletos introducidos en las urnas fueron socialistas. No obstante, ERC ha quedado tan sólo a doce votos por debajo. Precisamente, algunas de las grandes discrepancias con respecto a Llevant de todos dos partidos de cara a los comicios han sido en relación a la anilla verde y el proyecto de albergue juvenil para la Ciutat de Repòs i Vacances.

La preservación de la anilla verde en su totalidad o bien el crecimiento de la ciudad por esta zona han sido algunos de los principales puntos de confrontación de los partidos durante la campaña. Las candidaturas que se oponen decididamente a la construcción de nuevas viviendas (ERC, CUP y ECP) tan sólo han acumulado el 31% de los votos del distrito, mientras que el resto de formaciones, a favor de crecer por Llevant, superan el 60%. Otro de los puntos de inflexión ha sido el Residencial, donde la Generalitat proyecta el albergue juvenil al que se opone el PSC. El mismo Viñuales se comprometió a frenar la iniciativa.

Las propuestas del candidato socialista para dinamizar la Part Baixa han convencido también a buena parte de los vecinos de la zona, que le han dado el apoyo necesario para superar ERC, a diferencia del 2019. El PSC y los republicanos se han repartido el dominio de casi todos los colegios electorales, excepto a tres, en los cuales ha ganado el PP de Maria Mercè Martorell: la Associació de Veïns del Miracle, el Teatro Tarragona y el Institut Municipal d'Educació (IMET).

La candidatura encabezada por Martorell es la tercera fuerza y ha conseguido duplicar su número de consejeros respecto al 2019. El retorno de la antigua concejala de Patrimonio Histórico ha dado un empujón al PP de Tarragona, que habría recogido buena parte de los 8.413 votos de Ciutadans del 2019. Por su parte, la formación naranja sólo ha sumado 784, una cifra muy lejana a la mínima para entrar en el consistorio. Tampoco ha entrado Valents, liderado por Robert Hernández.

Caída del independentismo

La jornada del domingo confirmó las sospechas previas sobre el índice de participación, que cayó hasta el 51,71%, más de diez puntos menos que en 2019. Un total de 47.910 personas pasaron por los colegios electorales habilitados. 806 votaron en blanco y 639 sufragios fueron nulos (casi el triple que en el 2019).

Por lo tanto, la mitad de los tarraconenses no se posicionó a favor de ningún partido durante los comicios. Este hecho habría sido uno de los motivos de la derrota de algunos partidos de izquierdas, como ERC o la CUP, que ni siquiera tendrá presencia en el pleno. La mayoría de votos de los cupaires ha llegado del centro y de la Part Alta, donde son la tercera fuerza, pero no ha sido suficiente para compensar los malos resultados en los barrios de Ponent y del norte y para sumar los 24 sufragios necesarios para llegar al umbral mínimo del 5%.

La bajada de la participación habría perjudicado sobre todo a las formaciones independentistas, que son las que más votos han perdido respecto al 2019. ERC ha perdido tan sólo a un consejero, pero la diferencia en votos se traduce en 4.169 (los republicanos han pasado de 13.038 a 8.869). La CUP ha perdido 1.364 votos y el espacio postconvergente (representado por Junts per Catalunya y Sí Tarragona), 1.097. En total, las fuerzas que han compartido equipo de gobierno hasta ahora han perdido un total de 6.630 sufragios (de 23.233 en 16.603).

ECP también ha perdido 1.728 votos, aunque ha podido mantener el número de concejales (2). Un caso similar es el de JuntsxCat, que seguirá teniendo tres, de la misma manera que ahora los tiene Junts per Tarragona. Los ciudadanos que han confiado en el partido encabezado por Jordi Sendra son, principalmente, del centro y de Llevant. La sede electoral donde JuntsxCat reunió más votos fue en la Associació de Veïns de la Móra-Tamarit, justo el distrito donde vive el candidato a la alcaldía.

Ascenso de la extrema derecha

En un escenario de poca participación y en el que gran parte de la población ha retirado su apoyo a los partidos independentistas y a ECP, tan sólo el PP y Vox han mejorado los resultados, ya que ni siquiera el ganador de los comicios, el PSC, ha sido capaz de obtener una cifra más elevada que en 2019 (ha perdido 343 votos). A pesar de eso, la baja participación y la derrota de otras formaciones le han permitido crecer en número de concejales.

Vox ha pasado de los 1.709 votos del 2019 a los 5.021 actuales, que le otorgan tres consejeros. La formación de extrema derecha ha sumado sobre todo en los barrios del norte (Sant Salvador y Sant Pere i Sant Pau) y de Ponent, donde ha conseguido ser la segunda fuerza, sólo por detrás del PSC. En Bonavista, el 19,89% de los votantes escogieron el boleto de Vox.

En cuanto a colegios electorales, las mejores cifras las ha conseguido en el Instituto Escola Mediterrani (un 24,75%). Este colegio está donde se registró la participación más baja (33,77%). La más alta fue, con 63,02%, en la Associació de Veïns del Miracle. Por distritos, la participación más baja fue en Bonavista (41,69%), mientras que la más elevada se registró en los eixamples (en torno al 56%).

El PSC, el PP y ECP han sido las formaciones que han obtenido un conjunto de sufragios más equilibrado entre las diferentes zonas. Mientras el centro y Llevant huyen de la extrema derecha y dan más apoyo a formaciones independentistas que otros rincones de la ciudad, Ponent sigue siendo impenetrable para ERC, JuntsxCat y la CUP. Ahora, el Ayuntamiento tendrá un grupo municipal menos que durante el mandato que acaba y contará con la presencia de Vox. Viñuales tendrá que buscar grandes consensos para gobernar una ciudad muy diversa.

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