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Economía

El gobierno de Tarragona, obligado a buscar nuevos aliados para el presupuesto

La CUP se niega a negociar las cuentas de 2020, ya que ERC y ECP no han cumplido ninguno de los acuerdos en los cuales condicionaron su apoyo a los de este año, según aseguran

Junto es el único apoyo que tiene el gobierno para hacer unas nuevas cuentas.

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El gobierno municipal de Tarragona, formado por Esquerra Republicana y En Comú Podem, lo tiene complicado a la hora de aprobar unos nuevos presupuestos para el 2021. La CUP se niega a dar su apoyo y Junts es, hoy por hoy, el único aliado prácticamente seguro. Cs y PP tampoco se sentarán a negociar y, de esta manera, el alcalde Pau Ricomà necesitará la ayuda del PSC o tendrá que prorrogar las cuentas de este año.

De hecho todavía no hay ninguna propuesta sobre la mesa y no han empezado las negociaciones con los diferentes grupos municipales. El principal problema que se le presenta al ejecutivo local es que la CUP, que junto con los votos favorables de Junts per Tarragona, permitió la aprobación de los de este año, se planta y no negociará, y mucho menos dará apoyo, a unas nuevas cuentas, ya que la coalición de izquierdas todavía no ha cumplido los acuerdos por los cuales las cupaires permitieron la aprobación de los de este 2020.

«Entendemos que sería de una actitud muy cínica que nos llamaran a negociar unos nuevos presupuestos cuando no han cumplido los compromisos adoptados el año pasado y ya no tiene ni tiempo para hacerlo», lamentaba la portavoz de la CUP, Laia Estrada, que añadía que «quizás por eso lo más seguro es que los acaben prorrogando». «No han sabido cuidar la alianza de investidura y de aprobación de los presupuestos», criticaba finalmente Estrada. Por otra parte, el ejecutivo puede contar con el apoyo de Junts, con el cual no tendrá bastante, siempre que presente unos presupuestos que piensen en los sectores más afectados. Finalmente, sólo queda la opción de los socialistas, los cuales lamentan que todavía no haya una propuesta sobre la mesa y que no se haya abierto la ronda de negociaciones, y aseguran que su sensación es que la voluntad del gobierno es, precisamente, prorrogar las cuentas.

Ciutadans y el Partido Popular ya advirtieron que, si no se rebajaba la presión fiscal a los tarraconenses, tampoco se sentarían a hablar de nuevos presupuestos, y no lo harán porque el consistorio tiene previsto congelar los impuestos. Es sorprendente que estemos a mediados de noviembre y todavía no haya nada sobre la mesa. De todos modos nuestra premisa era que se rebajaran los impuestos», señalaba el portavoz popular, José Luis Martín. En esta misma línea, el líder naranja en el consistorio, Rubén Viñuales, criticaba que «no sabemos nada de los presupuestos, ni siquiera una mínima intención de negociar». Viñuales sostenía que «es el peor gobierno en el peor momento. Primero porque no tienen propuesta, no saben qué hacer ni cuáles son las prioridades por la ciudad», lamentaba el portavoz de Ciutadans, que añadía que «no tienen ni el apoyo de los que le hicieron alcalde».

Por eso, Viñuales cree también que la intención del gobierno es la de prorrogar los presupuestos e ir haciendo modificativos de crédito durante el 2021 para hacer frente a las necesidades derivadas de la covid-19. Y es que toda la oposición coincide en el hecho de que es el peor año para repetir unos presupuestos creados antes de la pandemia, ya que esta ha cambiado totalmente las prioridades de la ciudad. «Nosotros no aceptaremos ni chantajes ni cheques en blanco, queremos negociar, tienen minoría absoluta, por lo tanto, que se note que necesitan hablar con el resto de grupos, que hagan valer aquello de la mano tendida. Si no quieren negociar nada, ya saben las consecuencias, tres años con presupuestos prorrogados», finalizaba Viñuales.

Con las tres negativas de CUP, Ciutadans y PP, la coalición de izquierdas en el Ayuntamiento de Tarragona sólo tiene dos opciones: buscar alianzas con el Partido Socialista o prorrogar los presupuestos. La portavoz del grupo municipal del PSC, Sandra Ramos, lamentaba también que «no existen las negociaciones porque no hay ninguna propuesta de presupuestos sobre la mesa y tampoco los veo demasiado preocupados, no hacen ningún esfuerzo con ningún grupo por conseguir los votos de nadie». De todos modos, la portavoz socialista no cierra la puerta a negociar y dar apoyo a unas posibles cuentas, aunque pone énfasis que estos «no existen. Tenemos muy poca confianza en el equipo de gobierno y nos gustaría, antes de decir si sí o si no, en qué tenemos que dar apoyo. Necesitamos saber qué idea de ciudad tienen, pero la sensación es que quieren prorrogarlos y no enfrentarse a una votación. Eso no es gobernar, eso es subsistir».

Finalmente, Dídac Nadal, portavoz de Junts per Tarragona, defendió que «es complicado por el gobierno municipal hacer una propuesta sin conocer la aportación del Estado» y defendió que, «si las cuentas que presenta el gobierno van en la línea de ayudar en los sectores a más perjudicados por la pandemia, Junts dará su apoyo para aprobarlos, sólo faltaría». En este sentido, Nadal defendió la importancia de unos nuevos presupuestos enfocados a las nuevas necesidades de la pandemia y, en este contexto, no puedes decir que te apartas de dar apoyo a unas cuentas nuevas porque no se han cumplido los acuerdos del anterior», haciendo referencia a la posición de la CUP.

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