Diari Més

1128, el año que Tarragona empezó a revivir después de siglos de abandono

La nueva propuesta cultural del Ayuntamiento, ‘Historias escondidas’, visita la ciudad medieval

En primer terme, Marta Serrano i Esther Lozano, dirigint el grup que s'incorpora a la plaça del Pallol des del Portal del Roser.

1128, el año que Tarragona empezó a revivir después de siglos de abandonoCristina Aguilar

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El año 1128 es clave en la historia de la ciudad de Tarragona. Después de muchos siglos de abandono, el obispo de Barcelona a Oleguer la recupera para la cristiandad y la repuebla. Empieza el desarrollo de la Tarragona medieval. Esta fue uno de los muchos datos que Esther Lozano y Marta Serrano, de la URV, aportaron a las personas que ayer participaron en la primera de las rutas programadas en el marco de una nueva propuesta cultural del Ayuntamiento, Historias Escondidas , que continuará el 17 de diciembre con la visita que Salvador Dalí hizo a la ciudad el año 1973, en la que el surrealismo se hizo presente.

El recorrido se inició en el Portal del Roser, dónde la concejala Begoña Floria invitó a los asistentes a «conocer aspectos diferentes de Tarragona» y dijo que, con esta iniciativa, «nos queremos extender en la divulgación de nuestro patrimonio». Lozano aprovechó el lugar para explicar que la parte inferior de la muralla tiene veintitrés siglos, encima la continuaron los romanos y la parte superior, en este tramo es medieval. La conocida como Torre Tintoré, en la Vía del Imperio, es de este último periodo.

Después de visitar la plaza del Pallol, que recibe este el nombre «porque en la zona se almacenaba la paja», dijo Serrano, en época medieval se transformó las terrazas de Tarraco, destinadas al culto y a la administración de la provincia romana más extensa del Imperio, en un espacio de viviendas. Entre otros, se establecieron los templarios, «aunque no se sabe en qué inmueble residieron».

Serrano explicó que Tarragona estuvo «prácticamente abandonada durante seis siglos, del VINO al XII porque era enorme y, por lo tanto, difícil de defender». La línea marcada por el río Gaià era la frontera cristiana y a la otra banda, como en Siurana, dominaban a los musulmanes. «La ciudad estaba en ruinas y gente que había entrado dijo que tardaron tres días en encontrar la salida» como consecuencia del estado de muchos edificios, comentó Serrano.

Todo cambia a partir de 1128, cuando se inicia la repoblación de personas venidas de lugares lejanos como Sicilia o Normandía. Un año después, se establece el arzobispo y Tarragona se convierte en la ciudad más importante del tercio norte peninsular. Es en este momento cuando aparece la figura del noble normando Robert Bardet, también conocido como Robert d'Aguiló, que es nombrado Príncipe de Tarragona. La gobernación de la ciudad recae en dos jefes enfrentado, el arzobispo y Aguiló, hecho que incluso supuso el asesinato de dos arzobispos y de Guillem, hijo del normando, a quien su padre confirió el gobierno de la ciudad.

Con esta introducción, los participantes a la ruta accedieron a la maqueta de la Tarraco del siglo II, donde Esther Lozano y Marta Serrano detallaron la evolución de las tres terrazas y la posterior ocupación humana en el periodo medieval.

Después de pasar por la plaza de Sant Miquel, los participantes dirigieron sus pasos hacia la Catedral, edificio que constituyó una demostración de la grandeza de la ciudad que renacía. «El claustro es el mayor de una catedral europea porque se hizo en función de las estructuras romanas existentes», dijo Lozano, quién recordó que «la Catedral de Tarragona en cinco metros más larga que la de Santiago de Compostela».

En la ruta se hizo mención del gran número de arcos de época medieval que ha incrustados en edificios de la Parte Alta y, también, de inmuebles de especial importancia ya desaparecidos, como el Castillo del Patriarca (calle Merceria), la construcción del cual va la inició el arzobispo Bernat Tort al siglo XII y que fue dinamitado por el ejército de Napoleón en su retirada de Tarragona el 19 de agosto de 1813. El edificio quedó en estado de ruina.

La visita finalizó al Pretorio, donde se expone una maqueta de la Tarragona medieval, un inmueble que fue residencia de personajes como el mismo Robert d'Aguiló y de reyes como Ferran el Católico, que residió seis años en la ciudad, en la que hizo, también, largas estancias.

Els participants en la ruta van visitar la maqueta de la Tarraco del segle II.

1128, el año que Tarragona empezó a revivir después de siglos de abandonoCristina Aguilar

tracking