Diari Més

Los roscones de Reyes tradicionales siguen triunfando en Reus, pero más pequeños

Las restricciones limitan los encuentros familiares a sólo diez personas durante las fiestas

Tomas Pamies, panadero y uno de los gerentes del horno Sistaré, presentando una bandeja con un par de los dulces antes de cocer, ayer.

Los roscones de Reyes tradicionales siguen triunfando en Reus, pero más pequeñosNoemí Solla

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Los reposteros y panaderos artesanales de Reus coinciden en que los roscones de Reyes tradicionales tienen más salida que los de nata o trufa, a pesar de las afectaciones que la pandemia sigue provocando en el sector.

Según expresan los artesanos, este año el nivel de venta se mantiene de forma favorable porque notan a la gente más participativa y con más ilusión con respecto al año pasado, a pesar de seguir con las complicaciones sanitarias a causa de las nuevas variantes de la covid y la prorrogación de las restricciones, la cual entrará en vigor el viernes.

Susana Caelles, gerente de la pastelería Caelles, ha comentado que «desde hace unos tres años, se vende más cantidad de roscones, pero con una reducción de medida», un argumento que comparten tanto Albert Poy, pastelero y responsable de la confitería Poy, como Xavier Pamies, panadero y uno de los gerentes del horno Sistaré, quien recalca que «los roscones pequeños y medios tienen más salida actualmente». Poy añade que la pandemia ha influido notablemente en este aspecto: «Con las restricciones aplicadas poco antes de Navidad, el número de personas que se pueden reunir ha quedado bastante limitado y, por lo tanto, comprar un roscón grande no tendrá demasiado sentido».

La cantidad que se llega a producir de este dulce particular del final de las fiestas de Navidad es un poco incierto, ya que muchos clientes los encargan con cierto margen y otros acuden a los hornos y pastelerías al último momento para adquirirlos. Sin embargo, se trabaja a un ritmo acelerado y con la experiencia en previsión de otros años durante los días previos a la Cabalgata de los Reyes Magos. «Entre ayer y hoy se han podido llegar producir en torno a 1.000 roscones, de los cuales un 10% pueden ser de nata o trufa,» ha explicado Poy quien, a pesar de tener neveras para conservar este tipo de relleno del dulce, admite que el tradicional de mazapán, crema o cabello de ángel sigue siendo el más solicitado.

Pamies insiste en mantener la tradición y la calidad de la elaboración artesanal, innovando con pequeños detalles, pero incidiendo al poner un valor añadido que trasciende más allá del precio final de un producto: «Un roscón tiene unas 48 horas de trabajo manual detrás, donde la materia prima es de calidad y también costosa».

Otros aspectos como la subida del precio de la luz han afectado al sector. Según Poy «la situación es insostenible, te llegas a plantear si lo que ganarás en fechas tan señaladas realmente compensa con las facturas abismales que tenemos que pagar».

Albert Poy, pastelero y responsable de la confitería Poy, con un roscón, ayer.

Los roscones de Reyes tradicionales siguen triunfando en Reus, pero más pequeñosNoemí Solla

tracking