Diari Més

El redactado del nuevo ROM se terminará en junio y pasará por el pleno de julio

Los grupos municipales recibirán este mes el retorno de las aportaciones al texto que habían formulado en el 2017 y la previsión es terminar todos los trámites en verano

El alcalde invocó el lunes el artículo 84, que permite expulsar a quien perturbe el transcurso de la sesión.

El redactado del nuevo ROMO se terminará en junio y pasará por el pleno de julioOlívia Molet

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El redactado final del nuevo Reglamento Orgánico Municipal (ROM) de Reus se someterá a votación en el pleno que se convoque en julio. Fondos municipales confirman a Diari Més que los grupos recibirán a lo largo de este mismo mes de mayo el documento de retorno de las propuestas que hicieron al texto, y será a junio cuando se acaben de negociar los últimos flequillos en este ámbito. La comisión encargada de confeccionar el documento que reemplazará la actual ROM no se convoca desde el verano del 2017, precisamente cuando se recogieron las propuestas de cambio. La inclusión de este punto en el orden del día del pleno de julio, si es que recibe luz verde, culminará un proceso que se puso en marcha al 2011 y a raíz de una moción impulsada por la CUP.

Las primeras reuniones para modificar el ROM y el Reglamento de Participación, presididas por el alcalde Carles Pellicer, se remontan en octubre del 2015. En aquel momento, se entregó un documento de trabajo a los concejales como guía para el análisis sobre el ROM y los posteriores cambios. La previsión anunciada entonces era, a través del análisis del texto vigente, generar una de transición donde se señalaran los apartados susceptibles de ser modificados. Después, los grupos municipales podrían hacer enmiendas y propuestas al redactado. Desde hace casi un año, los grupos esperan el retorno de las aportaciones realizadas.

Llorens: «Es un tema prioritario»

La portavoz de la CUP, Marta Llorens, aseguraba ayer que la formación no ha estado todavía notificada sobre el calendario en relación al ROM. Y explicaba, del retraso que este arrastra, que resulta «prioritario aprobar el texto o al menos convocar una nueva reunión para valorar las aportaciones que se han hecho y si realmente son o no son válidas, y vincularlo al Reglamento de Participación». Esta convocatoria, concretaba, «lo tendría que haber hecho el concejal Enrech ya hace muchos meses» con el objetivo de «ponerse manos a la obra y poder dar el ROM para|por terminado».

Entre las aportaciones del grupo cupaire hay «que se mantengan los plenos por la tarde, no por acuerdo de Junta de Portavoces como hasta ahora sino para que lo marque el ROM, y garantizar así más afluencia de público», «que los plenos sean los más abiertos posibles a la ciudadanía, no de manera espontánea pero que sí que se permita hacer aportaciones dentro de un orden» o «publicar antes y de una forma más clara el orden del día y que las personas que asistan al salón lo reciban en papel y puedan seguirlo». «Nuestras propuestas van en la línea de potenciar la apertura de la institución», añadía.

El artículo 84 del ROM vigente establece que el público asistente a las sesiones de lleno no podrá intervenir, y que tampoco «se permitirán las manifestaciones de agrado, desagrado o de ningún otro tipo». «La presidencia», continúa el texto, «podrá expulsar de la sala a cualquier persona del público que por cualquier causa impida el desarrollo normal de la sesión». El alcalde, Carles Pellicer, lo invocó el lunes, transcurridas cuatro horas de sesión –de las más de siete en que se alargó– y después de una serie de advertencias, para hacer fuera del salón a un chico que interrumpía. Más allá de la anécdota, la asistencia de público a los plenos, disparada primero por las consecuencias de la crisis económica y ahora por el debate soberanista, vuelve a poner el foco sobre la confección de uno nuevo ROM. Llorens también posiciona sobre el artículo 84: «La gente se tiene que expresar como quiera. Obviamente, al alcalde le toca el papel de poner orden. Sin embargo, el hecho de expresarse a favor o en contra de unas propuestas es lícito y es su, dentro del respeto».

tracking