Diari Més
Daniel Ruiz Hurtado

De la Canonja a Londres

«En el mundo del clásico tienes que abrir tus límites»

Daniel Ruiz es pianista clásico profesional, se marchó a Londres para estudiar en la Royal College of Music y ahora imparte clases de piano

Daniel Ruiz paseando por el mercado de Camden en Londres.

«En el mundo del clásico tienes que abrir tus límites»Cedida

Publicado por

Creado:

Actualizado:

—¿Cuál ha sido su formación profesional hasta ahora?

—Estudié música clásica (especialidad piano) en el conservatorio de Vila-seca durante 10 años y después hice la carrera en el ESMUC (Escuela Superior de Música de Cataluña) de Barcelona. Una vez en Londres hice el Master en interpretación de piano clásica en la Royal College of Music. Ahora imparto clases de piano en dos escuelas de Londres.

—¿Qué motivos lo llevaron a ir a vivir al extranjero?

—Una vez finalicé la carrera, la opción al master fue mi siguiente paso a seguir. En el aspecto laboral tienes que competir con músicos cada vez más formados. España tiene grandes intérpretes pero la reputación de algunas escuelas fuera del país es muy buena. En el mundo del clásico tienes que conocer qué es lo que está pasando más allá de tus fronteras y abrir tus límites para mejorar como músico.

—¿Cuál fue su primera impresión del país?

—Al principio creía que la sociedad inglesa era más fría o distante con relación a la española, tenía la impresión que en Cataluña éramos más amables con la gente o, quizás, la tratábamos con más calidez. Obviamente, esta fue una impresión errónea debido a una visita exprés de tres días. Ahora que llevo tres años, me he dado cuenta de que la sociedad londinense es muy amable y sobre todo hospitalaria.

—¿Fue muy sorprendente el cambio?

—Creo que fue un cambio progresivo. He ido descubriendo cosas de la sociedad y echando de menos cosas del lugar de donde vengo. El cambio más difícil al principio, quizás fue el idioma. Aunque en la escuela nos enseñen inglés de pequeños, el nivel no se asimila al de otros países como Alemania, Holanda, Luxemburgo o los países nórdicos. Aunque tengas la suerte de tener un nivel un poco alto, no estás preparado para vivir solo en otro país y hacer contratos de piso, de agua, etc., con una terminología a la que no estás habituado.

—¿Cuáles son las principales diferencias entre Londres y su casa?

Aparte del horario para comer, el precio del alquiler quizás es la diferencia más abismal. El precio medio de un alquiler en Londres es de unos 500-550 euros... ¡por habitación! Y cualquier estudio de unos 15-20 m2 con la cama al lado de la cocina, puede costar unos 870 euros si están en el centro, o incluso más. No estoy haciendo una comparación estricta porque siempre se tienen que mirar las cualidades, pero en general, de todas las casas que he visitado cuando he tenido que buscar piso durante los 3 años que he vivido allí, las condiciones suelen ser peores que en Cataluña, ya que acostumbran a ser casas bastante viejas.

—Recomiéndeme los lugares que los visitantes no se pueden perder.

—Londres tiene muchísimas cosas por visitar, la mayoría conocidas por todo el mundo, pero una de las que a mí más me gusta es el mercado de Camden. Es el lugar, seguramente, más alternativo de la ciudad donde puedes dejar de lado los prejuicios, ya sea por el tipo de ropa de la gente, por si lleva tatuajes o por su peinado. La diversidad social y cultural allí se encuentra en gran medida.

—¿Le ha pasado algo curioso que no se hubiera imaginado nunca?

—En Londres, nunca me he encontrado a nadie que, después de haberle explicado que he estudiado música clásica y que me dedico a tocar el piano de forma profesional, me haya llamado «ah, ¿y qué más haces?».

—¿Qué es lo que más echa de menos de casa?

—La familia y los amigos qué no tienes son quizás las razones que a veces te hacen plantear porque todavía no has vuelto, pero también se echa muy de menos la comida, el tiempo soleado incluso en invierno, o el mar cerca de casa.

—¿Qué costumbre del país actual se llevaría a Cataluña?

—Creo que el civismo en la calle a la hora de salir por la noche, contrariamente a la imagen que a menudo tenemos de ellos de beber mucho y hacer jaleo. Los londinenses son muy cívicos generalmente y acostumbran a ayudar de forma desinteresada. Tienen también mucho interés por la cultura y normalmente todo el mundo toca un poco algún instrumento o sabe algo de música clásica, quizás eso hace que haya más interés y respeto por el músico clásico.

—¿Tiene intención de volver pronto?

—De momento no, porque mi trabajo me da bastante para vivir y ahorrar, pero nunca descarto volver si las condiciones se asimilan a las que tengo ahora.

tracking