Diari Més

La catalana 'Las niñas' de Pilar Palomero se impone en los Premios Goya más atípicos

Salvador Calvo recibe la estatuilla a la mejor dirección por 'Adú' y 'Akelarre' se impone en las categorías técnicas

La enfermera Ana María Ruiz anunciando el Premio Goya a la mejor película, que ha recibido 'Las niñas'.

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La producción catalana Las niñas ha hecho buenos los pronósticos y ha brillado con luz propia en los Goya más atípicos, con los premios a mejor película, dirección novel, guion original y dirección de fotografía. Adú ha recibido el segundo gran premio de la noche, con la estatuilla a mejor dirección para Salvador Calvo, además de la de sonido, dirección de producción y actor revelación para Adam Nourou. Akelarre se ha hecho un sitio entre los premios técnicos, con el de mejor vestuario, maquillaje y peluquería, efectos especiales, música y dirección artística. Patricia López Arnaiz se ha llevado el galardón a mejor actriz protagonista por Ane , un filme dirigido por David P. Sañudo que también ha ganado el de actriz revelación para Jone Laspiur, y a mejor guion adaptado.

La ópera delgada de Pilar Palomero, que se adentra en la entrada a la adolescencia de un grupo de niñas en la España de los 90, borda así una semana de éxitos, que empezó erigiéndose como ganadora en los Premios Feroz de la crítica. Este drama de denuncia contra la educación religiosa y que cuestiona los prejuicios a las madres solteras, ya ganó en agosto la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga.

Por el contrario, la comedia de coproducción catalana de Icíar Bollaín La boda de Rosa , que también partía como favorita, se ha tenido que conformar con dos galardones, el de mejor canción original y mejor actriz de reparto para Nathalie Poza.

Mario Casas se ha llevado el Goya por su papel en No matarás , del catalán David Victori, imponiéndose a David Verdaguer, Javier Cámara y Ernesto Alteiro. Alberto San Juan se ha erigido con el Goya a mejor actor de reparto por Sentimental , de Cesc Gay.

My mexican bretzel no ha podido recoger ninguno de los dos galardones a los cuales aspiraba -dirección novel y mejor documental-, una categoría que se ha llevado El año del descubrimiento . La coproducción catalana de Luis López Carrasco también ha recibido el premio a mejor montaje.

Ceremonia con protagonismo telemático

La gala, marcada por una crisis sanitaria que ha puesto entre las cuerdas la industria cinematográfica, ha estado dirigida y presentada por Antonio Banderas y María Casado en el Teatro del Soho CaixaBank de Málaga. Se ha impuesto el formato híbrido y, durante dos horas y media, ha combinado las cámaras en el plató con las conexiones en los domicilios particulares de los nominados. Sólo se han desplazado hasta el teatro los presentadores, la actriz Ángela Molina, Goya de Honor, los encargados de entregar los premios y los artistas y técnicos que han hecho posible el acto.

La ceremonia ha empezado con un minuto de silencio en señal de respeto a las víctimas de la pandemia, un homenaje que se ha repetido durante el tradicional In Memoriam , donde han aparecido Montserrat Carulla o Carme Contreras, pero con la ausencia de Rosa Maria Sardà, que así lo pidió a la Academia del cine español.

La gala ha contado, entre otros, con las actuaciones de Nathy Peluso versionando La violetera , Vanesa Martín i Aitana. El último de los Goya, el de mejor película, lo ha entregado una enfermera. Al final de la gala también se ha anunciado que Valencia acogerá la edición del año que viene.

Una gala diferente para «cuidar la tristeza»

El mismo presidente de la Academia de Cine Español, Mariano Barrosso, ha reconocido que la gala no es la que habían «imaginado» pero que ninguna de las cosas a día de hoy son «como nos gustarían que fueran». «Los Goya son dos cosas, una fiesta del cine y un encuentro con el público. La primera no la habíamos, la podíamos ni la queríamos celebrar. La segunda no la queríamos aplazar», ha precisado. Por eso, ha destacado que el cine ayuda al público a «cuidar la tristeza o superar el dolor».

La reivindicación del cine también ha sido protagonista del discurso de agradecimiento de la actriz Ángela Molina, que ha recibido al Goya de Honor de esta edición. «Quiero agradecer al cine habérseme llevado y para enseñarme un milagro. Quizás la vida se parece al cine, no se disfruta sin los otros», ha explicado.

En las puertas del 8-M, muchos de los discursos de agradecimiento han tenido un carácter marcadamente feminista. Una de las más reivindicativas ha sido Rozalén, que al agradecer el Goya a mejor canción original por Que no, que no , en La boda de Rosa , ha reivindicado que en todas las casas «están llenas de Roses» y las ha invitado a reivindicarse desde sus «ventanas».

También hay reivindicaciones sociales, como la del actor Alberto San Juan, Goya a mejor actor de reparto por Sentimental , que en un mensaje dirigido al PSOE ha defendido que los derechos humanos «no pueden ser bienes de mercado» con los cuales se puede especular. «Tener un hogar es un derecho humano muy básico», ha criticado.

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