Diari Més

Romeva defiende el derecho a la autodeterminación cuando «se ha intentado todo antes»

El exconseller repasa su trayectoria de cultura de paz y se define como «demócrata, republicano y europeísta»

Plano medio, extracto de la señal institucional del Tribunal Supremo, del exconseller de Exteriors Raül Romeva.

Romeva defiende el derecho a la autodeterminación cuando «se ha intentado todo antes»ACN

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El exconseller de Exteriors, Raül Romeva, se ha presentado como un «preso político» ante el Tribunal Supremo. «Soy un diputado suspendido por este tribunal, hoy hace 365 días que estoy en prisión, me consideroun preso político», ha manifestado Romeva, que sólo ha respondido a su letrado y no a las acusaciones. El exconseller ha dado un repaso a su trayectoria de la cultura de la paz y se ha definido como «demócrata, republicano y europeísta» y ha añadido, haciendo un juego de palabras, que no es independentista sino que «está independentista». Además, ha defendido que el independentismo «no es un proyecto contra nadie» y que siempre se ha apelado al diálogo «desde el respeto mutuo». También ha afirmado que el derecho a la autodeterminación no está «prohibido por ningún tratado internacional ni por la Constitución española» y que considera que es un concepto que «evoluciona» y que, en el caso de Cataluña, se reivindica cuando «ya se ha intentado todo antes». Por eso, ha afirmado que no es «ni una quimera ni una utopía» sino que es «perfectamente factible».

Al inicio de la declaración, Romeva ha dicho que declararía en castellano pero ha hecho constar su «deseo de normalidad» de poder haber utilizado el catalán y ha lamentado que no se haya habilitado la traducción simultánea.

En el 2010, «ruptura emocional profunda»

Romeva ha situado la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatuto del 2010 como un momento de «ruptura emocional profunda para mucha gente» ante una sentencia «dramática» que supone la ruptura del «pacto constitucional del 78». «Afectó al más íntimo de las emociones de las personas», ha dicho. El exconseller ha explicado que fue en aquel momento que él pasó de creer en un proyecto federalista a «estar independentista». Y, de hecho, ha destacado que fue a partir de aquel momento que las opciones independentistas pasaron a tener mayorías en el Parlament de Catalunya.

Romeva ha recordado la alerta sobre la «desafección» catalana que hizo el expresidente José Montilla y que en aquel momentos «mucha gente»tuvo la sensación que «se había roto una cosa muy seria».

El exconseller ha recordado que en aquel momento hizo un emplazamiento al «diálogo». «Lo que yo solicitaba en aquel momento era asumir una realidad, que para mucha gente era incómoda», ha dicho. Romeva ha dicho ser consciente de que la carpeta catalana «incomodaba a muchos sectores de la sociedad», también a Europea y «todavía ahora». «Ydelante de una carpeta incómoda, uno tiene que abrirla para tratar de resolverla, porque no desaparecerá», ha aseverado. Romeva ha destacado que hubo al menos «20 intentos formales de establecer diálogo» para «afrontar una cuestión que para mucha gente era trascendental para sus vidas».

También ha argumentado que «rechazar las propuestas que hacen los ciudadanos de Cataluña para poder tratar una cuestión que les afecta no sólo no se puede considerar inconstitucional, sino que es perfectamente compatible con lo que tendríamos que entender el diálogo constitucionalista continuado». El exconseller de Exteriors ha defendido que las constituciones no son «textos sagrados escritos en mármol», sino «textos dinámicos». «El diálogo constitucional es una herramienta que básicamente va a fortalecer la legitimidad de la Constitución, las democracias más consolidadas son las que se han reformado de acuerdo con los tiempos, adaptándose a los cambios», ha dicho, mientras que en España «en lo que es sustancial, no se ha tocado ni una coma».

Negociar «no desde una sala de lo penal»

De esta manera, Romeva considera que «lo más razonable y democrático es negociar en el ámbito político, no en una sala de lo penal», con el fin de «encontrar consensos y acuerdos entre actores políticos». Hacer una cosa diferente, ha añadido, es «perjudicar la democracia como tal».

El exconseller ha explicado que tenía«ninguna razón» el 1-O de pensar que las cosas fueran «diferente» como se habían hecho hasta entonces. Y ha añadido que volvió a instar al gobierno español «por enèsima vez a sentarse enuna mesa para hablar, a hacer política». «Fracasamos en este intento, pero nuestra determinación para llegar a una mesa de diálogo y negociación era entonces y sigue siendo ahora imposible de romper».

Romeva también ha dicho que no había «ninguna razón» para desconvocar el referéndum porque «no era delito y encuadraba en el principio de legitimidad democrática». «Habíamos apostado por hacer política», ha manifestado el exconseller, que asegura que hubo «teléfonos colgados y sillas vacías» en todos los intentos de pactar con el estado.

Defiende la tarea internacional de la Generalitat

Durante el interrogatorio, el exconseller ha defendido la tarea de la Consejería de Exteriores y ha dicho que todo lo que se hizo estaba «previsto tanto en la Constitución como en el Estatuto». Ha relatado que la única cosa que no podían hacer era representar el Estado, firmar un tratado internacional o hacer tareas consulares y que eso no pasó. «¿Por qué o en base a qué se considera ilícita la actuación del departamento?», se ha preguntado.

Además, ha reconocido que como conseller defendió el derecho a la autodeterminación y que «no está prohibido hacerlo». «Estamos ante una cuestión sobre un debate político, conceptual, ¿desde cuánto defender públicamente el derecho a la autodeterminació se tiene que considerar delito?»; se ha preguntado.

Niega la malversación

En la línea de los otros acusados, ha negado la malversación y ha dicho que «ni una sola acción» de su departamento es «constitutiva de delito». «Son gastos de acciones lícitas y de acuerdo con las competencias atribuidas», ha manifestado. Además, ha sostenido que los gastos investigados hacen referencia a «charlas y conferencias en defensa de la Europa de la no discriminación». «Es delirante que se nos acusen por las actuaciones que hicimos, no tiene ninguna lógica y lo rechazo de lleno con todo el respeto», ha añadido

Sobre la función del Diplocat, ha explicado que acogían delegaciones extranjeras y que su función era «conectar» a los visitantes y poner a su alcance «la pluralidad real, académica y social» de Cataluña. «Se reunían tanto con SocietatCatalana como con la ANC y otras entidades cívicas, o PP o ERC o la CUP», ha puesto como ejemplo.

20-S: niega un «alzamiento contra el Estado»

Preguntado sobre si incitó a la violencia, lo ha negado «rotundamente». «Creo que será imposible como hemos visto en el ejemplo gráfico de la declaración de Turull que nunca, nunca hicimos ninguna incitación a la violencia ni hemos apelado a ninguna violencia», ha recalcado. De hecho, ha destacado que las movilizaciones independentistas se han producido de manera «cívica y pacífica, al mismo tiempo que reiterada y persistente». «La vía de la violencia no es deseable y es del todo descartable y poco inteligente porla experiencia que tenemos en estoscasos a lo largo de la historia».

También ha negado que el 20-S estuvieraen la consejería de Economía porque tenía reuniones con embajadores en Madrid. Además, ha añadido que vivió con «sorpresa» los registros porque «el referéndum no era ilegal». «Fue una acción desproporcionada y contraproducente al mensaje de respeto a la ley que hemos escuchado en tantos foros», ha manifestado. Romeva ha negado que aquel día fuera un «alzamiento contra el Estado». «En absoluto, lo que vi fue una manifestación en el ejercicio lícito, legítimo, pacífico y democrático del derecho a la manifestación y la protesta», ha remarcado.

En este sentido, ha negado también el uso de la violencia ni la incitación a la misma. «Las únicas armas que ha habido han sido las de la Guardia Civil y es absolutamente pernicioso hablar de alzamiento cuando los hechos demuestran el contrario», ha añadido.

Romeva ha negado conocer el documento 'Enfocados' encontrado en el domicilio del exsecretario general de Economía, Josep Maria Jové. «No conocía ni el texto en sí, ni su existencia ni nadie que lo conociera».

Críticas en Vox

Durante la declaración, Romeva también ha criticado que un partido de ultraderecha ejerza la acusación popular en este juicio. «Los que defendemos los valores de la democracia y el europeísmonos encontramos en el banquillo de los acusados, y quien amenazan estos valores y la Europa de las libertades se sientan entre las acusaciones», ha manifestado Romeva, que ha dicho que eso se trata de una «paradoja».

Convencido de que estaba protegido por la «inviolabilidad»

Romeva ha dicho que pensaba en todo momento que estaba protegido porser diputado. «Yo estaba convencido de que estaba protegido por la inviolabilidad de ser diputado y entendía que era una garantía no para mí sino para los 135 diputados», ha asegurado ante el tribunal. El exconseller ha defendido que esta prerrogativa «es garantía del pluralismo político». «Eso garantiza que podamos emitir opiniones políticas sin que se nos persiga», ha remarcado.

Críticas a la actuación policial el 1-O

El exconseller de Exteriors Raül Romeva ha criticado duramente la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado el 1-O. «No es un comportamiento que se encuadra en una policía democrática en un país democrático», ha asegurado ante el tribunal. Además, ha calificado la actuación «de incomprensible e injustificable» y ha asegurado que «la única violencia» fue por parte de la policía y no de los votantes. «Las imágenes nos costará mucho de tiempo olvidarlas y fueron actuaciones que creo que fueron contraproducentes», ha valorado Romeva, que considera que las imágenes del día del referéndum «son una mancha grave en la historia de la democracia española». Sobre el papel del Gobierno, ha dicho que era su «obligación» hacer un «llamamiento a la movilización libre y no partidista». «Lo más importando era nuestra neutralidad», ha remarcado.

Romeva ha añadido que fue a instancias europeas a advertir que «si ante un debate político la respuesta era la represión y la violencia policial», el problema ya era de Europa, porque iba contra «la línea de flotación del proyecto europeo». «Insté las instituciones europeas a atender lo que estaba pasando en España, creo que no es un problema que afecte solo en el estado español, sino que afecta directamente a la idea de Europa», ha dicho.

27-O: «declaración política» para abrir una «negociación multilateral»

Preguntado por el significado que da en la declaración de independencia votada en el Parlament el 27 de octubre, Romeva ha dicho que se votó «en base al mandato» de las elecciones del 27 de septiembre del 2015 y del 1-O. «Lo que hacía esta declaración política era darnos un mandato político e instamos otra vez a iniciar un proceso de negociación multilateral, que es como creemos que se tiene que afrontar esta cuestión encara hoy», ha dicho.

De hecho, ha dicho que después del referéndum se siguió «la práctica internacional de recoger el mandato que salía de las urnas» y reiterar «la necesidad, la importancia de iniciar un proceso de diálogo y negociar». De hecho, ha recordado que hubo «varios ofrecimientos a nivel estatal e internacional de mediar, para actuar de facilitadores del diálogo», pero que cuando estos «intentaban llamar a la puerta del gobierno español, la respuesta era inexistente, cero».

Lamenta lajudicialitzaciódel proceso

El exconsellerde Exteriors RaülRomevaha lamentado lajudicialitzaciódel proceso y ha dicho que este tema «no tendría que haber salido nunca de la política». «Quién tenía que hacer política en su momento no lo hizo y les pasó la responsabilidad a ustedes, les pido que no lo asuman y devuelvan esta carpeta incómoda de donde no tenía que haber salido: la política», ha asegurado al final de su interrogatorio, donde solo ha respondido a su abogado, Andreu vandenEynde.Romevatambién ha defendido por qué no optó para marchar al extranjero y ha dicho que «no tenía ningún miedo»de defender «el principio democrático». «Loque hemos hecho es legítimo, lícito y legal y no tengo ningún miedo de defenderlo aquí», ha subrayado.

Romevaha explicado que optó para no marchar al extranjero porque consideraba que no había hecho nada «ilegal»y «no tenía ningún miedo»de defender «el principio democrático». «El que hemos hecho es legítimo, lícito y legal y no tengo ningún miedo de defenderlo aquí», ha subrayado. En la última intervención de su interrogatorio –donde solo ha contestado a su letrado- ha lamentado lajudicialitzaciódel proceso y ha dicho que este tema «no tendría que haber salido nunca de la política». «Quién tenía que hacer política en su momento no lo hizo y les pasó la responsabilidad a ustedes, les pido que no lo asuman y devuelvan esta carpeta incómoda de donde no tenía que haber salido: la política», ha asegurado.

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