FÚTBOL
La 'unidad B' del Nàstic ya no funciona y no propulsa el equipo en la segunda parte
El equipo sufre de falta de fondo de armario de calidad y los revulsivos no mejoran a los jugadores sobre el césped

Almpanis i Cedric durante un partido de esta temporada.
Hay una máxima que todos los entrenadores de fútbol remarcan: que los jugadores que salen desde el banquillo tienen que mejorar lo que hay en el césped. En el Nàstic, esta unidad B ya no funciona y Cristóbal Parralo ha visto cómo difícilmente encontrará entre los suplentes un revulsivo que cambie los partidos a la segunda mitad.
La conjunta grana sufre de falta de fondo de armario. El duelo contra el Torremolinos fue el mejor ejemplo. Con el marcador en contra y la necesidad de dar un paso adelante, Juanda Fuentes fue la única pieza contrastada que entró sobre el césped. El resto, cuatro cambios, no tuvieron impacto. De hecho, en el caso particular de Sergio Santos, lo tuvo en negativo porque perdió un duelo que acabó con el 2-0 final.
Christos Almpanis y Wilfrid Kaptoum fueron dos de las piezas que introdujo Parralo para cambiar la dinámica. Los dos jugadores no tienen la confianza del técnico y son de los que menos minutos han acumulado a lo largo de la temporada De hecho, junto con David Juncà, se encuentran a la lista de salidas a efectuar este mercado de invierno.
Por otra parte, el revulsivo habitual es Cedric Omoigui. Como en los anteriores partidos, el delantero –que fichó para estar al once titular con un contrato de tres temporadas– no tuvo ningún impacto: es pobre en la presión y poco participativo sin pelota.
El resto de jugadores presentes en el banquillo en aquel partido tampoco gritan a la esperanza. David Alba no jugó porque está lesionado, David Juncà está en la misma línea que Kaptoum y Fernando Torres no tiene el nivel para disfrutar de minutos en este equipo.
La última vez que un jugador destacó desde el banquillo fue Jaume Jardí durante el duelo contra el Cartagena. El 10 del Nàstic, que veía su suplencia como una anécdota, marcó el 2-0 con todo un golazo. En aquel partido también destacaron a los jóvenes Agus Gutiérrez i Oriol Subirats que, con el duelo para sentenciar, ayudaron sobre el césped a alcanzar el triunfo. Curiosamente, los dos jóvenes pasaron por delante a la lista de recambios que sí que estuvieron presentes contra el Torremolinos. Dos jóvenes jugadores que sienten el escudo y que se dejaron la piel por el equipo cuando tuvieron la oportunidad, justamente lo que necesita el Nàstic del resto de jugadores para marcar la diferencia.