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L'alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, i el president del COE, Alejandro Blanco, van comparèixer davant dels  mitjans de comunicació, ahir a la tarda a la Sala d'Acte de  l'Ajuntament.

Ballesteros: «No tengo la sensación de haber fracasado, los Juegos se harán el año 2018»

L'alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, i el president del COE, Alejandro Blanco, van comparèixer davant dels mitjans de comunicació, ahir a la tarda a la Sala d'Acte de l'Ajuntament.

Cristina Aguilar

Ballesteros: «No tengo la sensación de haber fracasado, los Juegos se harán el año 2018»

El alcalde de Tarragona reconoce que todavía no tiene confirmada la aportación económica del gobierno, pero confía en la buena predisposición del ministro para poder celebrar el acontecimiento deportivo el año 2018

Actualizada 08/11/2016 a las 08:16

«Yo soy el responsable del aplazamiento», explicaba ayer por la tarde el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, después de hacer oficial el cambio de fecha de los Juegos Mediterráneos, en una rueda de prensa multitudinaria, en la cual estuvo acompañado del presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco. El acontecimiento deportivo se celebrarán el año 2018, entre el 22 de junio y el 1 de julio. Pero de fracaso no se oyó hablar. «No tengo la sensación de haber fracasado, porque los Juegos se harán y el Comité Internacional nos los hubiera cogido si no hubiera creído», aseguraba el alcalde y presidente de la Fundación 2017. Ballesteros responsabilizó del aplazamiento al gobierno en funciones que ha habido en Madrid durante estos últimos diez meses, después de no haber hecho realidad la inversión de 12 millones de euros, 3 por la piscina olímpica y 9 de presupuesto operativo.

«Las ganas, la ilusión y la confianza están intactas», aseguraba Ballesteros, quien añadió que el Comité Internacional ha ratificado el apoyo hacia el equipo organizador de los Juegos Mediterráneos. «Incluso nos ha felicitado y ha valorado positivamente el trabajo hecho hasta ahora», comentaba. Es por eso que el alcalde aseguró que no habrá ni ningún cambio ni ninguna dimisión en el equipo de trabajo que hasta ahora ha encabezado el acontecimiento. Por su parte, el presidente del COE, Alejandro Blanco, explicó que el Comité Internacional –órgano encargado de dar el visto bueno al aplazamiento– ha entendido a la perfección la complicada situación política y económica que vive el país actualmente. También destacó el apoyo que el Comité Internacional ha mostrado siempre hacia los organizadores de este acontecimiento. «Tarragona tiene credibilidad», afirmaba, convencido, Blanco.

El alcalde Ballesteros, sólo sentarse en su silla y encender el micrófono, quiso explicar porque no compareció hasta ayer. «Ayer, –domingo para el lector–, el Comité Internacional tomó la decisión de aplazar los Juegos. Hasta ayer, no había concreción. Teníamos que ser prudentes y esperar», explicaba Ballesteros, quién narró el timing de los hechos sucedidos los últimos días.

El alcalde explicó que él, Blanco y Villamayor, –coordinador general de los Juegos–, viajaron a Orán el día 3 y 4 de noviembre con la intención de exponer al Comité Internacional la situación actual del acontecimiento. «Explicamos, con total sinceridad, que todavía no teníamos concreciones económicas por parte del gobierno del Estado», narraba Ballesteros, quién añadió que el Comité Internacional propuso tres escenarios posibles ante esta falta de financiación. El primero era renunciar de manera definitiva a los Juegos, que fue descartada enseguida y la segunda era mantener la fecha del 2017. «Este escenario no era literalmente imposible, pero tiene muchos riesgos», explica Ballesteros. Finalmente, los tres actores acordaron que los Juegos se aplazaban el año 2018. El alcalde aseguró que tenía que ser el Comité Internacional el encargado de comunicar el acuerdo.

Ayer por la mañana, Ballesteros se reunió con los portavoces de los otros grupos municipales para dar la cara y explicar la situación actual del acontecimiento e hizo un «periplo» por las instituciones, como la Generalitat y las Diputaciones implicadas. Aun así, Ballesteros reconoció que no tuvo tiempo de informarlos todos en los ayuntamientos suyos de los Juegos, pero que lo haría hoy mismo. El alcalde de Reus y el de la Selva del Camp son algunos de los que están informados, y me han trasladado su apoyo. Incluso, me han dicho que es mejor así», decía el alcalde.

Por otra parte, Ballesteros pidió disculpas a los medios de comunicación por no haber podido dar información a tiempo real, ya que «tenía que hacer frente a las obligaciones institucionales y burocráticas que comporta el tema».

El presidente del COE, Alejandro Blanco, con un ademán serio en comparación con el alcalde de Tarragona, explicó que, en la carta donde se anunciaba el aplazamiento enviada por Amar Addadi, presidente del Comité Internacional, se destacaba «la credibilidad de la ciudad y la comprensión por la complicada situación económica del gobierno central». Además, añadió que el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Méndez de Vigo también ha mostrado su apoyo a la organización y que ha emplazado al equipo a reunirse con él el próximo jueves en Madrid. Ahora bien, que el Estado incluya la partida presupuestaria para poder celebrar el acontecimiento deportivo el año 2018 también es una «intuición» del alcalde, ya que, de momento, no existe ningún documento por parte del gobierno central que se comprometa a los 9 millones de euros. «No sabemos cuándo llegará el dinero, pero tenemos confianza», decía Ballesteros.

La consecuencia más destacable del aplazamiento es el sobrecoste que este causará. «Tarragona no lo pagará», aseguraba Ballesteros, que se mostraba seguro de lo que decía. Entre el sobrecoste del aplazamiento se encuentra la renovación del contrato de la plantilla que trabaja por el acontecimiento y los gastos del merchandising, entre otros. «No será ninguna cifra astronómica, actuaremos en consecuencia», aseguraba Ballesteros, que no descubrió quién hará frente a estos gastos. De momento, sin embargo, la organización todavía no ha cuantificado el sobrecoste y tampoco sabe que se hará con los artículos de merchandising que llevan estampado en el 2017. Con respecto a los equipamientos, Ballesteros aseguró que los timings se mantienen y que se aprovecharán para llevar a cabo otras competiciones.

«Organizaremos los mejores Juegos Mediterráneos de la historia», dijo Alejandro Blanco, quién añadió que no fue difícil que todos los actores implicados en este proyecto entendieran la situación política actual. «Si el Comité Internacional no tuviera confianza ciega en Tarragona, ya los hubieran tomado, ya que tenemos un antecedente el año 2013, cuando el Comité decidió trasladar los Juegos de Volos (Grecia) hacia Turquía,» aseguró Blanco. El presidente del COE consideró que las nuevas fechas del acontecimiento, –del 22 de junio al 1 de julio–, son buenas y que el Mundial de Fútbol, que coincidirá con los Juegos, no afectará al acontecimiento tarraconense.

«Hemos hecho lo que había que hacer y Tarragona decidirá después de vivir unos grandes Juegos», apuntó Ballesteros en alusión a un posible castigo electoral. Además, opinó que la imagen de la ciudad no se verá resentida porque no ha renunciado a organizar los Juegos como sí que hizo la ciudad griega de Volos con los Juegos del 2013. Sin embargo, defendió que, si la ciudad se resiente, su imagen «quedará restaurada con unos grandes Juegos», a la vez que destacó como un gran hito la elevada inversión pública en equipamientos que han conseguido y que quedarán para siempre.

«El responsable soy yo»
Ballesteros mostró valentía ante los medios de comunicación y dijo una frase que dejó sorprendidos a todos los presentes. «Si buscáis a un responsable, este soy yo. Estoy convencido de lo que estoy haciendo. No hemos fallado ni en voluntad ni en el trabajo», dijo. El alcalde se mostró convencido del éxito que tendrán los Juegos el año 2018, «entonces podréis valorar correctamente el trabajo hecho», explicaba Ballesteros. El alcalde admitió que podrían haber pedido un crédito para resolver la situación, pero que lo descartó por el compromiso de no asumir más endeudamiento.

Por su parte, Blanco aseguró rotundamente que nunca se había planteado, ni por parte de Ballesteros ni por parte del COE, la opción de renunciar definitivamente a los Juegos. «Nos gustan las cosas bien hechas y tenemos el compromiso de hacerlo bien. Esta es la única verdad. Los tarraconenses tendrían que sentirse orgullosos de la manera de trabajar por parte del Ayuntamiento y del comité organizador», lanzó Blanco.

El pacto de gobierno
Ante la posibilidad de la ruptura del pacto de gobierno entre el PSC y PP, después de que el gobierno central no concretara la financiación necesaria para poder celebrar los Juegos. Ballesteros aseguró que el acuerdo con Alejandro Fernández (PP) no sólo planteaba este proyecto estrella, y que había otros importantes, como lo Marca Ciutat. «Por lo tanto, el acuerdo sale adelante y no se romperá nada», aseguraba Ballesteros, quien añadió que «me consta el esfuerzo y el trabajo que Fernández ha hecho durante todo este tiempo para conseguir la financiación necesaria».

El alcalde también aseguró que el plazo para materializar el compromiso del Estado llegará cuando se aprueben los presupuestos. De momento, Ballesteros dijo que pedirá al Ministro de Hacienda que prolongue un año más los beneficios fiscales de los espónsores con el fin de no perjudicar en las empresas patrocinadoras. De momento, el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes expresó ayer, a través de un comunicado, su apoyo a la decisión del comité organizador de los Juegos Mediterráneos de aplazar su celebración en Tarragona hasta el 2018. Para el Ministerio, unos juegos internacionales tienen la suficiente «trascendencia» como para que todas las instituciones que participen se tomen un tiempo adicional y consigan que su celebración sea «un gran éxito para España».

El alcalde Ballesteros también respondió a las diferentes cuestiones que plantearon los grupos de la oposición después de la Junta de Portavoces. Ballesteros aseguró que no habrá ninguna dimisión por parte de ningún miembro del equipo organizador y descartó una posible consulta a la ciudadanía para saber si están a favor o en contra de celebrar los Juegos. En cambio, el alcalde miró con buenos ojos la moción presentada por Ciutadans, que pedía crear una comisión de seguimiento con representantes de los grupos municipales para el acontecimiento deportivo.
 
«La Generalitat está alineada con el proyecto»
El alcalde de Tarragona y presidente del Comité Organizador de Tarragona 2017, Josep Fèlix Ballesteros, se reunió ayer al mediodía con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para exponerle las razones de la decisión de posponer los Juegos Mediterráneos el año 2018. Ballesteros visitó el Palau de la Generalitat acompañado del coordinador general de los Juegos, Javier Villamayor y del presidente del COE, Alejandro Blanco. Por parte de la Generalitat, acompañaron a Puigdemont, a la consellera de la Presidencia y portavoz Neus Munté y el Secretario General del Deporte, Gerard Figueras. El alcalde aseguró que Puigdemont y todo el gobierno está comprometido con el acontecimiento deportivo. «La Generalitat está alineada con el proyecto, y lo ha demostrado siempre con las inversiones que ha hecho. Nunca podré agradecer su apoyo», comentó Ballesteros, durante la comparecencia de ayer. El calendario de encuentros se irá sucediendo en una semana que culminará el jueves en Madrid, en una reunión con los mismos actores, pero a la sede del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, con su titular, Íñigo Méndez Vigo.
Una reunión en la cual también participará el primer teniente de alcalde del ayuntamiento, el popular Alejandro Fernández.
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