Buscador de la Hemeroteca
Català Compartir
Secciones

Tarragona Reus Costa Daurada

Carlos Yubero. Comisario jefe provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Tarragona
El comissari provincial diu que serà feliç a Tarragona, ahir somreia davant del 'seu' nou edifici.

Las redes de tráfico de extranjeros utiliza el aeropuerto de Reus como lugar|sitio de entrada

El comisario provincial dice que será feliz en Tarragona, ayer sonreía delante de del 'suyo' nuevo edificio.

El aeropuerto de Reus, puerta de entrada de les redes de tráfico de personas

Según el nuevo comisario, intentan eludir Barajas, El Prat, Valencia o Palma de Mallorca, creyendo ‘erróneamente’ que en Reus encontrarán un control más leve
  • Moisés Peñalver

Actualizada 28/09/2016 a las 09:56

La creencia que el Aeropuerto de Reus tiene un control de documentación más leve que el de ciudades mayores, como Madrid, Barcelona, Valencia o Palma hace que las redes de tráfico de personas intenten hacer entrar extranjeros en el país, como dice Comisario Provincial de Policía, Carlos Yubero. El máximo cargo policial afirma que es un error de los delincuentes, ya que el control de nuestro aeropuerto no es más leve que el que hacen en los otros aeropuertos. El tráfico de extranjeros detectado acostumbra a ser mayoritariamente de ciudadanos de origen oriental que intentan llegar a Gran Bretaña utilizando como puente nuestro aeropuerto, que consideran pequeño. «Es una creencia errónea, ya que no tan sólo nos damos cuenta de su paso y los detectamos, sino que nos damos cuenta muchísimo», dice Yubero convencido de que hace cuatro días que está al cargo.

—La nuestra es una provincia segura?
—Tarragona es una provincia con unos niveles de delincuencia bajos en comparación con otras zonas del país que cuentan con un nivel turístico similar a nuestras comarcas. Tenemos unos ratios de seguridad muy altos en comparación con otros puntos del país. Lo que desbarata las estadísticas es la pequeña delincuencia: hurtos, pequeñas estafas, descuidos...

—Usted es un comisario singular porque se traslada desde Reus a Tarragona. ¿Son muy diferentes las ciudades en el ámbito de la delincuencia?
—A pesar que son ciudades diferentes, una es la capital de la provincia y tiene un tejido industrial y puerto, y la otra tiene el aeropuerto a su término, el tipo de delincuencia no se diferencia. La globalidad actual también lo facilita. Sí que es verdad que la entrada de droga por el Puerto es algo conocido, ya que históricamente ha estado así. No quiere decir que la droga tenga como destino Tarragona, sino que puede ser un lugar de tráfico hacia el destino final. En las Tierras del Ebro se da más el delito agropecuario, en Reus podríamos decir que, por ejemplo, está preocupando la crema de contenedores.

—Los robos en viviendas preocupan...
—Somos afortunados porque tenemos un clima extraordinario y urbanizaciones con viviendas de segunda y primera residencia. Sin embargo, precisamente esta dispersión facilita que sea más complicado prestar un servicio de seguridad a la ciudadanía. No es lo mismo controlar el centro de la ciudad que una zona residencial con casas de 500 metros desocupadas y dispersiones.

—La incautación de droga es competencia de su cuerpo. Dicen que la heroína vuelve...
—No, eso pasó a todo el país hace unos años. El pico de la heroína fue muy destructivo, pero las costumbres en este sentido han cambiado. Ahora, lo que si hemos detectado es un incremento mucho importando de los servicios relacionados con el cultivo del cannabis y el hatxís de las plantaciones. Aunque sólo tuviéramos cuatro o cinco casos de drogas, el coste en el ámbito personal, familiar y humano se muy grande.

—Está la creencia de que las zonas turísticas atraen a las mafias. ¿Cómo estamos aquí?
—Los grupos de delincuentes organizados, como por ejemplo los británicos, han escogido preferente la zona levantina y sur. Es posible que tengamos alguna cosa de este tema, pero no es un asentamiento, ni lo tenemos como un objetivo principal o preocupante. Evidentemente existe en alguna medida, pero el trabajo de prevención es básico en este sentido y actuamos represivamente cuando es necesario, es decir, cuando los delincuentes tienen más medios que nosotros. Nuestra costa no tiene absolutamente nada que ver con otros sitios turísticos de España.

—Tarragona tiene estación de Alta Velocidad, aeropuerto, puerto y una buena red de autopistas. ¿Es un lugar atractivo para la delincuencia organizada para llegar o huir?
—Es cierto que somos una zona de paso. Sólo hay que recordar los vehículos «tirados» que van a gran velocidad hasta Francia cargados de droga, el que se ha venido a denominar Go Fast.

—He escrito un libro sobre prostitución y sin embargo no me quedó claro. ¿Me podría hacer cinco céntimos del tema aquí?
—Es un tema complicado desde el punto de vista jurídico. Hay un tema humano detrás importante que es que las víctimas quedan desvalecidas, sin trabajo ni techo. A menudo tenemos que colaborar con ONG para ayudarlas. A diferencia de otras víctimas, las prostitutas no siempre colaboran después de detener a los proxenetas. Por cierto, siempre que hablamos de prostitución nos imaginamos a chicas, pero también hay chicos obligados a ejercerla. La pertenencia a la zona Schegen y la eliminación de las fronteras en Europa ha facilitado el movimiento sin control de los clanes de proxenetas y también de poder actuar en el ámbito de la documentación, ya que, para nosotros, es como si fueran ciudadanos de nuestro país.

—Esta era la primera pregunta que quería hacerle, pero no he querido incomodarle. Hábleme de la amenaza yihadista.
—Estamos trabajando discretamente, como se tienen que hacer estos trabajos.

—Por eso le he dicho que lo incomodaría...
—Es importante el trabajo que desde Información e Inteligencia hacemos en colaboración con todos los cuerpos policiales. Sin embargo, por mucho que hacemos, y no me gusta decirlo, pero la seguridad absoluta no existe.

-¿EI preocupa?
—A priori, no. Pero nos tenemos que fijar en nuestro entorno: atentados terroristas en Marruecos, Túnez, Bali, Francia, Estados Unidos, Inglaterra... se tiene que reconocer que esta posibilidad existe. Nosotros estamos siempre pendientes absolutamente de todo y creemos muy importante la prevención. Es decir, las detenciones de activistas que atacan la raíz en el momento en que surge.

—A las entrevistas los cargos siempre se ponen medallas, y no lo digo por sus condecoraciones. Reconózcame alguna cosa que no hacéis bien.
—El servicio de Documentación (DNI, Pasaporte y otros) reconozco que ha habido algún momento que chirriaba. Ha habido colas y retrasos, lo he reconocido y estamos poniendo remedio, pero también es cierto que no se ajusta del todo a la realidad. No siempre ha sido una cuestión de imprevisión. La merma de personal durante las vacaciones, a la Semana Santa, verano, Navidad es cierto, pero también que los que viajamos –me pongo yo también– nos damos cuenta a última hora de que, por ejemplo, el pasaporte está caducado o necesita seis o tres meses de vigencia para entrar en algún país que así lo pide. Entonces todo son carrerillas. Esta imprevisión nos puede pasar a todos, pero existe.

—Diría que venden a más turistas porque somos más seguros?
—Tenemos un país con unas cotas de seguridad por el encima de la media de nuestro entorno. Eso facilita que tengamos el volumen de turismo que tenemos, las visitas de estudiantes, los que vienen a Port Aventura, incluso en el ámbito internacional. Tenemos hoteles de primer nivel en Salou, Tarragona, Cambrils, etc. si tenemos en cuenta todos estos atractivos y la gente que atrae, nuestra delinqüencia tiene un nivel muy bajo.

—Una de las competencias de su cuerpo es la de localizar los sitios de explotación laboral...
—Se trata de otro caso de trata de seres humanos. Como consecuencia de la crisis los factores se han invertido. Hace diez años la gente enloquecía para venir a trabajar aquí de lo que fuera. Pero hemos pasado cuatro años muy duros en los que no ha habido trabajo ni siquiera para los nacionales, así que menos para los extranjeros. Sigue habiendo redes de explotación, pero quizás ya no tanto para nuestro país, sino para desplazarlos al extranjero.

—Ya sé lo que me contestará. ¿Sin embargo, que hay de aquella vieja creencia que los cuerpos policiales chocaban y no había cooperación?
—Sobre el papel eso está solucionado, de hecho incluso hay un organismo encargado de coordinar estas relaciones. Tenemos una relación de cooperación excelente tanto con Mossos D'Esquadra, Guardia Civil, policías locales y llegaríamos también a policías de otros países. Concretamente hace poco que policías de Reus han ido a declarar a juzgados alemanes y otros países. Por qué se haga una idea, las relaciones llegan a América. Con los cuerpos policiales de aquí tenemos muy buena relación actualmente.

—Empezó su carrera policial en el Puerto de Barcelona y ahora vuelve a una ciudad con puerto. ¿Le hace ilusión?
—Efectivamente, empecé a la antigua Brigada Regional de Pasaportes, Fronteras y Extranjeros. El puerto de Barcelona y el de Tarragona son sitios de un tipo de trabajo muy diferente. Aunque en Tarragona empieza a evolucionar el tema de los cruceros, allí son el primer puerto crucerista. Sí, es cierto que tenemos tendencia a recordar «cuándo éramos pequeños». Sin embargo, recuerde, yo soy el comisario jefe de toda la provincia.

—volvería a hacer calle?
—Sí, me encanta estar en la calle.
 
Un policía con alma de calle
Detrás de las medallas, Yubero tiene un buen corazón. Y de bajo su poblado bigote blanco, serio, salen palabras sinceras. Me lo demuestra reconociendo las cosas que se hacen mal. Eso no lo había visto nunca en un comisario en treinta años. Pocos conocen como él la delincuencia organizada, pero el hecho de que se añore de cuando estaba en la calle, como policía de base, dice mucho de su sencillez y servicio al ciudadano. La prevención antes que la represión. Necesitamos policías así.
Twitter DiariMes Twitter

@Diari_Mes

Envía tu mensaje
Diari MesDiari Mes es una marca registrada de Tamediaxa, S.A.

Redacció i administració: Carrer Manuel de Falla, 12 Baixos. Tarragona

977 21 11 54

Redacció a Reus: Carrer Monterols, 36 2n. Reus

977 32 78 43