Diari Més

La Reforma Horaria toma dinámicas del Centro de Lectura como guía

El informe donde se fundamentará el pacto para el cambio cita el adelantamiento de conferencias y seminarios a la entidad para poder cenar en casa

La major part d'actes es programen abans de les vuit del vespre.

La Reforma Horaria toma dinámicas del Centro de Lectura como guíaOlívia Molet

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El Informe Final del Proceso Participativo para la Reforma Horaria toma como referencia, en el capítulo de cultura y asociacionismo, algunas de las rutinas que entidades dinamizadoras de este ámbito en Reus han implantado en los últimos años. El documento de conclusiones, que se publicó a finales del pasado mes de marzo y que se volverá motor del pacto para los cambios horarios en Cataluña, cita un solo caso en este sentido, el del «Centro de Lectura, que antes programaba sus actos a las ocho y ahora los hace a las siete de la tarde» como ejemplo que «adelantar los horarios habituales de las conferencias y los seminarios» puede servir para «compatibilizar la participación en actividades con cenar en casa».

Este traslado de citas culturales en una franja más próxima al aterdecer que no por la noche lo implantó el Centro de Lectura hace prácticamente seis años, con la llegada al cargo del actual presidente, Xavier Filella. Él mismo explica que «esta fue una de las primeras acciones que propusimos, adelantar los horarios de las conferencias y los actos, como mínimo a las siete y media o a las siete, para que acabaran antes de las nueve y, de esta manera, los que iban pudieran volver» a «cenar». «Nos pareció un criterio normal porque se aplicaba en otras ciudades y funcionaba», añade el presidente del Centro de Lectura, que precisa que esta «es una cuestión natural y es por eso que la salimos adelante, porque era más racional, que lo hicimos. No por ninguna otra historia».

Adaptarse a las necesidades

«Todo el que es correcto, lo que resulta racional, estará bien. Aquí siempre habíamos ido con horarios más alargados pero, con el paso del tiempo, se han ido adecuando a las necesidades de la gente, han «evolucionado», apunta Xavier Filella, que recuerda que «anteriormente, quizás también empezábamos los actos después de esperar que cerraran las tiendas o situaciones similares».

En relación a la Reforma Horaria y al hecho de que el Informe Final que sale del Proceso Participativo ruegue el Centro de Lectura como referencia, Filella valora que «siempre está bien que se hagan propuestas» en los horarios «sin embargo, decidir desde arriba a qué hora se hacen las cosas, tampoco. Tiene que salir de un sentido práctico, e implantarlo de otra forma sería un poco extraño». Cita la acción del Centro de Lectura en otros ámbitos, como el del Teatro Bartrina, donde «también se adelantaron los horarios y ya hace años que las obras y las actuaciones empiezan a las nueve, cuanto antes lo hacían hacia las diez». Conferencias y actos «tienen que empezar en esta franja, a las siete o sobre las siete y media, para que a las nueve, como máximo,» puedan estar «celebrados», concluye al presidente del Centro de Lectura. La dinámica de la entidad, con todo, se está haciendo ahora «a nivel general». Y es que «es difícil ver hoy en Reus actividades culturales que se hayan programado más allá de las ocho de la tarde» cuando «antes había la costumbre de alargarlo más. Sin embargo, no era práctico y ha sido este el motivo que, a solas, haya ido cambiando hasta llegar aquí».

En este mismo eje, el de la cultura y el asociacionismo, y también en el del ocio, el Proceso Participativo por la Reforma Horaria recomienda llevar a cabo una campaña, a tres años vista, que permita «pasar de las ocho a las seis» en la programación de los actos «paralelamente al cambio en la hora habitual de cenar». También incluir la «vida asociativa dentro del horario laboral» y premiar «con bonificaciones fiscales y reconocimientos» aquellas empresas que la propicien.

Tiendas de alimentación y fútbol

En noviembre del 2016, cuando el Proceso Participativo hizo paro en Reus al haber sido escogida la ciudad como uno de los puntos de referencia repartidos por toda Cataluña, la ciudadanía planteó 50 medidas que servirían para «sincronizar nuestros hábitos horarios con los del resto del mundo y con un ritmo más ordenado». Entre ellos había cambios y «mejoras» en todos los sectores: desde el comercio en la movilidad, el tejido productivo o la educación. Una de las propuestas, que las cocinas de los restaurantes cerraran a las nueve de la noche y las cenas se sirvan desde las siete. Algunas más, que mercados y tiendas de alimentación madrugaran para levantar la persiana a las ocho o que los partidos de fútbol, por ley, no pudieran emitirse en «horas intempestivas». Parte de ellas quedan recogidas, también en el Informe Final.

tracking