Diari Més

«Cuando sea grande quiero ser Cercoleta»

El Baile de Cercolets celebra su 20º aniversario y extiende la diversión por todo Reus

Foto de familia de las integrantes del baile de los últimos veinte años.

«Cuando sea grande quiero ser Cercoleta»Cedida

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Paper pinotxo, cartulinas, pegatinas y mucha imaginación fueron los elementos clave para llenar la plaza del Castell de Reus de flores y celebración. El Baile de Cercolets celebraba este sábado sus veinte años con un taller abierto a pequeños y grandes a través del cual podías diseñar tu propio aro y convertirte en un integrante más de este baile tan arraigado y extendido en toda Cataluña. Los menores de casa no tardaron a modernizar unos aros –habitualmente adornados con flores y cintas– porreinvenciones que, incluso, lucían purpurina.

«Ha sido la primera vez que lo sacábamos adelante y hemos quedado muy sorprendidas porque al llegar ya había la plaza llena de niños y niñas que querían hacer suaro», destacaba a una de las integrantes del baile, Glòria Nicolau. La iniciativa no sólo consistió en adornar unaro, sino que las integrantes de este grupo festivo mostraron los secretos de su baile y así impulsar su continuidad. De hecho, entre los asistentes, los más pequeños no dudaron al bailar saltando arriba y abajo y, en más de una ocasión, se podía sentir «mama de mayor quiero ser Cercoleta». Varios estudiosos vinculan el Baile de Cercolets con una danza que daría la bienvenida en primavera, de carácter pagano. Los colores verde y rojo que lucen las bailadoras son la prueba. Con el fin de conmemorar los 20 años de la recuperación de esta danza dentro del SeguiciFestiude la Fiesta Mayor, las antiguas bailadoras crearon una nueva danza. «Han traído una canción diferente y nos han dedicado un baile diferente. No sabemos exactamente cómo acabará todo, porque nos han dicho que nos lo quieren enseñar», explicaba Nicolau.

La celebración se sumó al correbars liderado por el Bou de Reus. Por segunda vez, contaron con la participación del Boeuf de Mèze, venidos de Occitania. «Sabíamos que los del Bou hacían su correbars y decidimos unirnos», detallaban las «cercoletes». Durante más de tres horas, las calles del centro de la ciudad se llenaron de una música pegadiza y que invitada a bailar. El protagonismo de todo, sin embargo, se lo llevaron los portadores del nuevo francés. Nueve personas se encargaron de hacer correr esta «bestia», pero también de tragarse a los asistentes, literalmente. Cuando el público se distraía, se dedicaban a buscar a una nueva víctima.

De esta manera, ayer quedaba demostrado que las «cercoletes» no se detienen y seguirán aportando su granito de arena en las fiestas reusenses. En todo eso, todavía siguen buscando chicos que quieran formar parte de esta danza, que se ha caracterizado por estar formada sólo por chicas. Además, ayer, tuvieron que enfrentarse a un nuevo reto: La noche de hacer l'Índiu. Tuvieron que adaptar su baile tradicional al ritmo de la noche.

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